Se examina cómo las hijas de familias marroquíes en Cataluña redefinen su identidad como jóvenes musulmanas y catalanas, desafiando estereotipos. Utilizando un enfoque cualitativo, se destaca cómo el nivel educativo influye en esta reconfiguración identitaria, mostrando estrategias para gestionar tensiones familiares y comunitarias en un contexto donde el islam es minoritario.
